Actividad 3 | Sesión 4 | Unidad 2



Parte 1
Análisis película detectando el proceso de investigación desarrollado en la trama.


La verdad oculta
(Concussion)




La película La verdad oculta (Concussion), del director Peter Landesman, hace un acercamiento a la investigación que realizó el Dr. Bennet Omalu tras el repentino fallecimiento de la ex estrella y Hall of Fame de la NFL,  Mike Webster (centro Pittsburgh Steelers) en el año 2002.  Mike Webster fue el hijo favorito de Pittsburgh, quien fue cuatro veces campeón de la NFL.

Bennet Omalu, un patólogo forense de Nigeria que en busca de mejorar su vida y vivir en el país en el que según su creencia de niño, Dios ha puesto a sus hijos favoritos, decide emigrar a Estados Unidos en 1994 para completar sus estudios en epidemiología.

Usando los conceptos y terminología del football, el Dr. Bennet Omalu fue el mariscal de campo (quarterback) de una investigación que en posteriormente ayudaría a miles de jugadores y exjugadores de la NFL a mejorar sus condiciones, dentro y fuera del terreno de juego, y a su vez salvar sus vidas. Para este descubrimiento tuvo de inicio en su backfield lucha, conocimiento y verdad, y otros aliados, que para desgracia del Doctor Omalu y la salud, estos aliados estaban muertos, del otro lado del campo estaban en riesgo los interese económicos de la NFL, una de las ligas deportivas más poderosas de Estados Unidos y el mundo.

En el año 2002 el Doctor Omalu es el encargado de recibir el  cuerpo de Mike Webster, en primera instancia la muerte de Webster “Iron Mike”, se diagnosticó como un ataque al corazón,  tras seguir su intuición y ver el cuerpo de Mike mutilado, el Dr. Omalu decide realizar la autopsia a Webster, su primer cuestionamiento fue: ¿Por qué un hombre saludable, exitoso e hijo preferido de Pittsburgh se convierte en automutilador? Ante tal cuestionamiento investiga el cerebro de Webster. En una primera instancia no encuentra daños visibles en el cerebro,  su deseo de encontrar un resultado lo conduce a montar un pequeño laboratorio en su propia casa, en donde fue cortando el cerebro de Mike hasta encontrar unas manchas anormales que eran el producto de unas lesiones nunca vistas.

Al realizar estudios más profundos encontró que en 15 años de carrera en la NFL, Mike había recibido más de 70, 000 impactos en la cabeza que equivalían a 25, 000 accidentes leves de tráfico, lo que ocasionó demencia y comportamientos anormales con cambios drásticos de humor. El Dr. Omalu continuaba avanzando en su investigación que lo pondría en zona de gol y en los ojos de toda una nación que vive y ama el football, seguía en curso hacía el descubrimiento de la Encefalopatía Traumática Crónica (CTE por sus siglas en inglés) que hasta ese entonces no tenía diagnóstico, ni aparecía en las tomografías.

Conforme realizaba los  estudios al cerebro de Mike, una nueva muerte aparecía en escena: la muerte de Terry Long, quien suicidó bebiendo anticongelante. El cerebro de Long se sometió a las mismas pruebas que el de Webster, así Omalu descubrió la misma patología, y las pruebas confirmaron el diagnostico de CTE, Omalu contaba con dos casos, y decide vanzar, ya que dos casos no son una evidencia científica.

En el año 2005 consigue publicar un artículo sobre CTE en una revista de medicina. Se hace pública su investigación  y la NFL tiene el primer contacto con Omalu, un contacto poco amigable, ya que inició una batalla legal y de desprestigio hacía el Dr. Omalu, para ese momento el Dr. Omalu tenía contacto con el exmédico de los Pittsburgh Steelers y la atención de cierto exjugadores de la NFL.  Mientras Omalu libraba los ocasos de la NFL y sus aficionados otras dos muertes repentinas llamaban su atención, el suicidio a los 44 años de edad de Andre Waters (Safety Philadelphia Eagles), quién se dió un tiro en la boca, después de solicitar ayuda a la NFL debido a sus cambiantes estados de humor, ansiedad e insoportables dolores de cabeza. A ello siguió la muerte de Justin Strzelczyk de 36 años de edad quien después de escuchar voces dentro de su cabeza, salió de su casa y se plantó en una gasolinera, le dió dinero a un desconocido y le dijo: “corre, el mal está llegando”, después de esto se subió a su camioneta y emprendió a toda velocidad una huida que terminó cuando su camioneta se estrelló contra un depósito de ácido, lo que termino en una explosión, ambos casos fueron diagnosticados por el DR. Omalu como CTE. Llegaron 17 caso más y el Dr. Omalu no se detuvo, continuó investigando las causas del CTE y sus consecuencias.

La NFL, invita al Dr. Omalu a exponer su investigación  a jugadores en el marco de su congreso anual, pero le tenían una trampa, con esta invitación querían desprestigiar su investigación y no le permitieron exponerla, por lo que solicitaron que un médico de confianza de la liga que fuera quien revelará la investigación. Para fortuna del Dr. Omalu y de la propia investigación este médico ya era aliado de Omalu. Sin embargo la liga respondió diciendo que esa teoría no se sostenía, que el médico era un farsante y los científicos miembros de su Comité para Lesiones Cerebrales desacreditaron el estudio. Mientras esto sucedía más exjugadores seguían llegando  a su laboratorio para ser examinados. Cada vez eran más los exjugadores de la NFL que se suicidaban tras una espiral autodestructiva, sin explicación aparente. Ante tal hecho la NFL, los medios y la afición no pudieron seguir mirando hacia otro lado. En el año 2008, la Universidad de Boston creó el primer banco de cerebros dedicado a buscar CTE en exjugadores de football. En el  2009 con la presión de los medios, las demandas por daños a la salud  de más de cinco mil exjugadores de la NFL  y la llegada de un nuevo comisionado,  la liga de football decide trabajar con las investigaciones del Dr. Omalu.

Las investigaciones de Dr. Omalu han servido para mejoras a la salud de los que practican football y otros deportes de contacto como box, artes marciales, hockey y rugby. La NFL ha cambiado reglas para limitar los golpes en la cabeza, se ha implementado tecnología para mejorar los diseños de los cascos y ofrecer mayor protección a los jugadores, el protocolo de conmociones ha cambiado, no solo de la NFL, también en otros deportes, basket ball, rugby, baseball, y artes marciales.

Ahora la sociedad está informada sobra los daños neurológicos que hay al jugar este deporte, un daño que antes de las investigaciones del Dr. Bennet Omalu estaba oculto.






Segunda parte de la Actividad 3
Esquema de Investigación


Tema:Análisis de la infraestructura de Mazatlán, Sinaloa para la realización de un Festival Internacional de Cine.





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